Marcar la diferencia

Hoy quiero compartir con vosotros un cuento con un bonito mensaje en él…

Había una vez un hombre que vivía en una pequeña casa al lado del mar. Todos los días, al amanecer, salía a pasear por la playa para disfrutar del contacto de sus pies en la arena, para disfrutar del paisaje, del horizonte…

Una de tantas mañanas salió a caminar y descubrió con tristeza que había miles de estrellas de mar varadas sobre la arena. Miró a lo lejos y comprendió la gravedad de la situación, pues sabía que las estrellas apenas viven unos minutos fuera del agua. Se quedó inmóvil, observando la situación con lágrimas en los ojos.

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